Cuida de lo que sale de tus labios, mide y controla de donde nacen tus palabras, no siempre son buenas ni la intención es la mejor, a veces tus palabras salen por si solas, a veces dices cosas que no quieres decir, pero, que debes decir, a veces no dices lo que si debieras.
Las palabras que no se manejan bien son con afiladas cuchillas, capaces de atravesar estrechas mentes y corazones rígidos obcecados, pero también tu propio ser, rebanar . Cuida de todo lo que dices a otros porque también pueden inferir graves daños hacia ti, directa o indirectamente.
Mejora tu léxico de manera abundante que necesarias te serán todas las palabras que puedas adquirir, que con todas las personas puedes ocupar las mismas palabras ya que no todos entienden de la misma manera ni con las mismas palabras .
Cuida de tus boca porque así como nace bondad, ergo maldad, estas conviven en tus labios y duermen en tu interior.
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